Se detectaron transferencias desde la cuenta del joven asesinado en Chaco mientras el celular lo tenía la familia de Victoria Luz Cantero.

La investigación por la muerte de Matías Julián Álvarez Guardia incorporó un nuevo elemento que podría aportar información relevante para esclarecer lo ocurrido. La querella detectó movimientos de dinero efectuados desde cuentas bancarias y billeteras virtuales de la víctima durante el día posterior a su fallecimiento.
Las operaciones fueron registradas el 3 de agosto, mientras el cuerpo de Álvarez Guardia era velado y su teléfono celular, según la información aportada a la causa, permanecía en poder de personas vinculadas con Victoria Luz Cantero, su pareja y única detenida por el hecho.
El hallazgo surgió a partir del análisis de los movimientos realizados a través del Nuevo Banco del Chaco (NBCH). Los investigadores encontraron transferencias digitales hacia diferentes cuentas y billeteras virtuales.
Si bien los montos involucrados no serían elevados, el momento en que se concretaron las operaciones despertó la atención de la familia.

Según explicó uno de los abogados de la querella a Diario Chaco, una de las cuestiones centrales será determinar quién tenía acceso al teléfono de la víctima cuando se realizaron las transferencias y desde qué dispositivo fueron autorizadas.
La familia, por el momento, evitó asegurar que se haya tratado de una maniobra deliberada. Sin embargo, consideró que la coincidencia temporal debe ser incorporada a la investigación y solicitó que se realicen nuevas medidas para determinar el origen y el destino de los movimientos.
En ese sentido, uno de los objetivos planteados por la querella es “Desentrañar lo que sucedió, cuál fue el móvil y si hay algún contenido económico detrás de esto”, según explicó el abogado.
El dato ya fue puesto en conocimiento del Ministerio Público Fiscal. Además, la representación de la familia pidió al Nuevo Banco del Chaco que entregue documentación oficial sobre las operaciones detectadas.
Ese informe será fundamental para establecer con precisión qué transferencias se realizaron, cuáles fueron las cuentas receptoras y cómo se concretaron.
A partir de esta nueva línea de investigación, la Justicia deberá determinar si los movimientos correspondieron a operaciones habituales, si fueron efectuados por alguien que contaba con autorización o si podrían estar vinculados con una eventual maniobra de sustracción patrimonial posterior a la muerte de Álvarez Guardia.





